Hay artistas que no necesitan una gira mundial para ser noticia, solo les basta con aparecer. Y Adam Green lo ha vuelto a hacer. Tras el tributo “Moping In Style” en el que nombres como Regina Spektor, Devendra Banhart o The Lemon Twigs reinterpretaban su cancionero, el músico neoyorquino regresa a España para ofrecer dos fechas que prometen ser tan absurdas como emocionantes: el 3 de febrero en la Sala Upload de Barcelona y el 5 en Loco Club de Valencia. Vendrá con “Falling Around”, su nuevo EP, que suena como si Leonard Cohen se hubiera criado en un piso compartido con los hermanos Gallagher y Wes Anderson.
Green nunca ha sido solo un músico. Desde que se convirtió en símbolo del antifolk con The Moldy Peaches, ha ido encadenando discos, películas, libros y hasta exposiciones, con ese toque de genio desordenado que hace que parezca que todo está a punto de caerse… pero nunca cae. Su nueva etapa suena a mayor madurez, sí, pero también a libertad, a ese humor que no se disfraza y a una melancolía que huele a calle mojada en Manhattan. En directo es tan imprevisible como una partida de ajedrez con los ojos cerrados: igual te canta una balada y se arranca con un chiste absurdo que te hace replantearte tu infancia.
El regreso de Adam Green no es solo el retorno de un tipo que nos hizo bailar raro en los 2000. Es la confirmación de que el indie aún puede tener alma, desorden, ternura y guitarras sin afinar del todo. Si alguna vez le quisiste, estos conciertos son tu excusa perfecta para volver a creer. Y si no le conocías, prepárate para enamorarte de alguien que jamás entenderás del todo. Dale al play:



