En Donosti han encendido una hoguera nueva. Caballos Yonkis presentan “Arde”, segundo adelanto del inminente “Sobredosis”, su primer álbum, que llegará el 19 de septiembre de la mano de Subterfuge Records. La canción es una combustión lenta y elegante, construida a partir de una colaboración tan inevitable como brillante: nuestra adorada Cristina Martínez Lana, la voz icónica de El Columpio Asesino, se une al proyecto para entregar un susurro convertido en incendio. Desde los primeros compases se percibe ese escalofrío del synth-pop bien hecho, el de antes, el de Ultravox, Kraftwerk, The Human League, pero también el que sabe respirar la emoción desde el centro del pecho. Una letra contenida, una producción milimétrica, y ese pulso que amenaza con explotar… y explota.
Tras el primer single “Salvación”, donde se abordaba el eterno retorno con una poética infinita, “Arde” mantiene la línea conceptual y emocional, pero ahora todo late más cerca del abismo. La canción es minimalista pero musculosa, electrónica pero humana, fría como un bisturí pero caliente como un adiós que duele. Aquí no se canta, se conjura. No se produce, se invoca. El videoclip, firmado por Patio, no es un simple acompañamiento visual: es parte del relato. “Arde” no es solo una canción, es el suspiro previo a la caída libre, una elegía sintética con forma de hit underground.
Caballos Yonkis no vienen de la nada, pero se sienten nuevos. Con miembros de proyectos tan esenciales como Havoc, Nacho Vegas, La Buena Vida, El Columpio Asesino o We Are Standard, este proyecto es más un cruce de caminos que una primera piedra. En su ADN conviven Brian Eno, Gary Numan, Leonard Cohen, R.E.M., y ese punto escandinavo del grupo noruego Madrugada que convierte la oscuridad en paisaje emocional. Pero aquí no hay nostalgia: hay fuego, presente, urgencia. Y esto es solo el principio. El 19 de septiembre, cuando “Sobredosis” vea la luz, todo arderá un poco más. Dale al play:



