Bely Basarte vuelve con “Amor letal”, una canción que se abre como una ventana entreabierta tras la tormenta. A pesar del título, aquí no hay reproche ni derrota: hay reconciliación. Es el primer adelanto del nuevo disco homónimo que la artista madrileña publicará en otoño, y supone también una declaración de intenciones sonora y emocional. Porque este “Amor letal” no es desamor, sino aprendizaje, una mirada luminosa a la herida que ya no duele. Y lo hace desde ese lugar tan suyo, donde conviven dulzura y crudeza, sin aspavientos ni filtros artificiales.
Compuesta por Bely y producida junto a Tato Latorre y Álex Granero, la canción traza una línea que va desde Jack Antonoff hasta Fleetwood Mac, con guiños a los 80, guitarras acústicas, mandolina y sintes analógicos. Una especie de folk-pop nostálgico envuelto en estética cottagecore, donde las flores secas, los atardeceres eternos y las habitaciones con alma hacen de escenario íntimo a una voz que te agarra por dentro. “Escribo para soltar y sanar”, dice Bely, y esa honestidad se palpa en cada verso, en cada acorde que parece acariciar mientras cuenta una historia de renuncia, orgullo y redención.
Después de convertirse en una de las voces más reconocibles del pop alternativo español —de sus comienzos en YouTube a poner voz a Bella en Disney, pasando por la gala In Memoriam de los Goya—, Bely Basarte entra en una nueva etapa con un disco que promete ser su trabajo más personal y maduro. “Amor letal” es solo el principio de ese viaje, una canción que duele bonito y que se canta con el pecho abierto. Un regreso en forma de bálsamo que muchos ya necesitaban. Y que, por suerte, no ha hecho más que empezar. Dale al play:



