Hoy es lunes. Tercer lunes de enero. El famoso Blue Monday. El día que debería ser el más triste del año. La idea salió de Cliff Arnall, psicólogo británico que en 2005 puso su firma al servicio de una campaña publicitaria para Sky Travel para que nos sintiéramos fatal… y así reservar un vuelo. Depresión patrocinada. Lo maravilloso es que mientras tienes que sentirte miserable por decreto, suena “Blue Monday” de New Order y el drama se viene abajo.
Porque “Blue Monday”, la canción, nunca fue un lamento. En realidad era un tema pensado como relleno instrumental para cambiar de instrumentos durante los conciertos. 7 minutos de ritmos, secuencias obsesivas y un bajo inspirado en la película “Por un puñado de dólares” de Clint Eastwood con BSO de Ennio Morricone. A eso súmale a Bernard Sumner cantando “How does it feel?” con voz de ultratumba y tienes el pelotazo definitivo.
El título añade otra capa de ironía. “Blue Monday” nace de “Breakfast of Champions”, la novela más ácida de Kurt Vonnegut, escritor estadounidense especializado en desmontar el sueño americano con humor negro. En su libro es una forma de nombrar la rutina y la resignación. New Order tomaron esa expresión y la llenaron de influencias de Donna Summer, Kraftwerk, Moroder o Chic. Junta eso con el filtro Manchester, el duelo tras Joy Division y su obsesión tecnológica y lo que sale no es pop, ni rock, ni electrónica pura. Es otra cosa.
Y luego está la historia que convierte el tema en leyenda. Un maxi con portada tan cara de fabricar que Factory Records perdía dinero por cada copia vendida y un lanzamiento que no arrasa en UK. Hasta que en verano “Blue Monday” empieza a sonar en clubes de Ibiza y Benidorm. Turistas ingleses la bailan, vuelven a casa y la piden como si fuera nueva. El tema resucita, escala en las listas y acaba convirtiéndose en el maxi más vendido de la historia de UK. Tony Wilson lo llamó el efecto Benidorm.
Así que hoy, cuando alguien te diga que es el día más deprimente del año, pon “Blue Monday”. No te va a pagar las facturas pero, quien sabe, lo mismo te escribe el amor de tu vida a quien creías perdido porque siente tu rollazo de pista de baile. Dale al play:



