Garbage están de vuelta, y no se andan con metáforas suaves. Su nuevo single, “There’s No Future In Optimism”, llega como un disparo certero al pecho de la apatía, un himno oscuro y vibrante que sirve como carta de presentación para su próximo disco «Let All That We Imagine Be The Light», que verá la luz el próximo 30 de mayo. Con la producción de la propia banda junto a su colaborador habitual Billy Bush, el tema recupera ese ADN melancólico y furioso que ha caracterizado al grupo desde los noventa, pero con una madurez emocional que le sienta como un guante a Shirley Manson.
La vocalista, cada vez más lúcida en sus declaraciones, reconoce que el título del tema puede parecer derrotista, pero en realidad es un acto de resistencia. “La letra es una acción contra ese título”, confiesa Manson, refiriéndose a los días posteriores al asesinato de George Floyd, cuando las protestas, los helicópteros y el miedo se apoderaron de su barrio en Hollywood. Aquel caos fue el germen de una canción que habla del colapso emocional de nuestras ciudades, pero también de la belleza inesperada que puede brotar entre los escombros.
“There’s No Future In Optimism” abre un álbum que, según su autora, trata de la fragilidad de la vida, de la ternura que aún late en nuestros errores, de la esperanza como estrategia de supervivencia. El videoclip, dirigido por Benjy Kirkman, acompaña con imágenes desoladoras y poéticas un tema que nos prepara para lo que viene: un disco que suena a redención eléctrica, a lucha desde la trinchera. Garbage vuelve, y lo hace con una propuesta honesta, valiente y necesaria. Porque incluso en el abismo, ellos saben encontrar luz. Dale al play:



