Germán Salto ha vuelto. Y lo hace como suele: con una canción que parece escrita a mano, de esas que no se pueden copiar ni con calco. “Si te marchas” es el primer avance de su nuevo álbum, previsto para finales de 2025 de la mano de Calaverita Records, y supone un regreso al castellano tras haber surcado los cielos del inglés en sus inicios. Un regreso sonoro —y emocional— al power pop y a la americana music que siempre han sido su casa. Aquí, como en los discos que se quedan para siempre, hay guitarras con el volumen justo, una producción tan cuidada como discreta, y una letra que habla de esos adioses que no terminan del todo nunca. Porque hay relaciones que, aunque se vayan, dejan la luz encendida por si acaso.
En lo musical, la canción huele a carretera y a finales de verano, y recuerda por momentos a los Teenage Fanclub más melódicos o a Neil Young cuando se deja acompañar por sus Crazy Horse. Pero más allá de las referencias, lo que destaca en “Si te marchas” es la huella personal de Germán Salto: esa forma suya de escribir que parece que no pesa, pero te deja con el nudo. Con la producción de Ricky Falkner —garantía de sensibilidad y pulso—, y la colaboración de músicos como Nina, Willie Planas, Ekain Elorza o David Soler, el tema es solo el primer latido de un disco que promete ser de altos vuelos.
Y hablando de vuelos, Germán Salto sabe de eso más que nadie. Piloto de profesión, guitarrista por vocación, ha pasado de Tokio a Montevideo mientras acariciaba canciones en la cabeza. Si con su anterior disco en castellano (2022) sorprendió a público y crítica con un pop orquestal de aires bacharachianos, este nuevo trabajo apunta a un sonido más crudo, más guitarrero, pero igual de emocional. “Si te marchas” confirma que Germán no ha perdido el rumbo. Lo ha afinado. Dale al play:



