Todos los oyentes de Corrientes Circulares saben la afinidad existente entre Lori Meyers y nuestro programa, de modo que hace ya algunas semanas, exactamente el 19 de Octubre, pudimos tener a Noni, una de las almas de Lori Meyers, en nuestro programa adelantándonos toda la información de lo que sería su quinto álbum de estudio, una obra llena de pérdidas que llega para llenar esa parte del alma que a veces se queda vacía y solo con música se puede empezar a curar.
En realidad han pasado ya casi tres años desde «Cuando el destino nos alcance» (2010), el disco que juntó a Lori Meyers con Sebastian Krys, y que supuso una revolución en la vida de Lori Meyers. Primero acogido con una lluvia de críticas y finalmente aceptado como un gran disco (el tiempo lo puso rápidamente en su lugar), Lori Meyers llevan ya meses, muchos meses trabajando en un largo para el que se han vaciado física y emocionalmente.
Grabado Alomartes, un pequeño pueblo a unos 30 kilómetros de Granada, Lori Meyers nos han ido contando vía redes sociales o bien desde Corrientes Circulares en que ha consistido todo el proceso de grabación, las cervezas de Alhambra, los desayunos juntos, las horas de grabación, los olivos, tractores, cabras, las moscas o los búhos reales. Todavía nos queda por descubrir el gran secreto, que no es otro que el sonido de un álbum que ya os podemos adelantar que tendrá las guitarras preciosistas marca de la casa unidas a una mayor presencia de sintes y un lamento rock que nos hará bailar aunque no queramos. Fácilmente podremos tener 4 singles nuevos de Lori Meyers, pero hasta ese momento aún quedan secretos por descubrir… ¿el último? Parece que definitivamente su nombre será «Impronta».
Lori Meyers, sin haberse ido, ya están de vuelta, esta vez acompañados por Sebastian Krys pero también por Ricky Faulkner. Ya queda menos para febrero, mes de San Valentín, mes donde irónicamente saldrá a la venta un disco sobre pérdidas y desamor. Si hubiera humor Universal lo presentaría el día 14.
