Doce años después de sumergirse en su particular limbo sonoro, Linda Mirada –la versión más luminosa y bailable de Ana Naranjo– regresa con “Obstáculo”, un single que destila esencia veraniega, groove italo-disco y melancolía latina con ADN pop. Desde los tiempos de Lío en Río (2013), su segundo y hasta ahora último álbum, no sabíamos de ella. Y de pronto, cuando nadie la esperaba, vuelve para firmar una de las canciones más refrescantes y adictivas de este 2025, un manifiesto emocional que anticipa el que será su tercer trabajo, previsto para septiembre con Lovemonk Discos Buenos.
“Obstáculo” no solo recupera el pulso vibrante de sus inicios en China es otra cultura (2009), sino que reconfigura su propuesta elevando el drama sentimental a la pista de baile. La frase “soy tan solo un obstáculo” se convierte en mantra y melodía, en catarsis pop y en gancho electropop. Es despecho con neón, ruptura con sintetizador, lágrima con ritmo. Y como todo lo que mejor define a Linda Mirada, no solo suena a revival: suena a ahora. Porque ese pop que evoca playas ficticias, puestas de sol mediterráneas y discos de vinilo que giran sin prisa, vuelve con más sentido que nunca.
El single ha servido como punto de partida de un nuevo ciclo que promete reconectar con el público que la convirtió en joya de culto del indie español. A partir de “Obstáculo”, Linda Mirada retoma su lugar en la escena con esa mezcla de nostalgia y modernidad que tanto echábamos de menos. Ya no es solo un regreso: es una declaración de intenciones y la primera gran canción alternativa del verano. Y si este es el aperitivo, que venga septiembre. Estamos preparados. Dale al play:



