Maria Arnal vuelve a colocar la voz en el centro, pero esta vez para señalar. “Que me quiten”, tercer adelanto de su próximo álbum «AMA», que se publica el 20 de febrero, suena a ajuste de cuentas. Tras “Ama” y “Pellizco”, este nuevo single aprieta el plano y habla sin metáforas cómodas de las violencias —las grandes y las microscópicas— que atraviesan la experiencia de muchas mujeres. No es un giro de guion, es una consecuencia lógica en la trayectoria de una artista que siempre ha entendido la música como un lugar donde pensar en voz alta.
La canción, co-producida por Pau Riutort, Alizzz y la propia Arnal, dura poco más de dos minutos, pero entra como una corriente eléctrica. Arranca casi desnuda, con la voz al frente y un pulso electrónico mínimo que va creciendo hasta convertirse en una base tensa, rítmica, casi marcial. Sin explosiones pero con insistencia. Repetición como forma de memoria. La producción apuesta por texturas sintéticas, órganos modulares y una polifonía vocal que no adorna, sino que empuja. Arnal canta con claridad quirúrgica, sin dramatismo sobreactuado, como quien enumera algo que ya no está dispuesta a normalizar.
“Que me quiten” encaja así en el universo de “AMA”, un disco que abrirá nueva etapa en solitario tras su trayectoria con Marcel Bagés y que también presentará en directo en Madrid, Barcelona, Valencia o Girona, además de Copenhague y Londres. Si antes su música parecía buscar preguntas, ahora también señala respuestas incómodas. Y en ese gesto hay algo poderoso. Dale al play:



