Miqui Puig nunca quiso ser Miqui Puig, pero lo fue. Y lo sigue siendo, con todo lo que ello implica. Cuatro décadas después de su irrupción en el pop nacional con Los Sencillos, el artista catalán se dispone a repasar su trayectoria con un proyecto doble que aúna literatura y música en vivo. Su libro de memorias «Yo no quería ser Miqui Puig» verá la luz este mes de marzo, una crónica sin filtros sobre la fama, el fracaso, los escenarios, la televisión y la radio. Una historia de amor con la música, contada a golpe de recuerdos, desengaños y victorias personales.
Pero un aniversario como este no podía quedarse solo en las palabras. Puig ha anunciado dos conciertos bajo el nombre de Miqui Puig Canciones, una sesión de baile que recorrerá los momentos clave de su carrera con nuevos arreglos trabajados en su laboratorio musical junto a Raúl Juan. Estas citas tendrán lugar el 17 de octubre en la Sala Apolo de Barcelona y el 7 de noviembre en la Sala Changó de Madrid, y prometen ser un homenaje a su legado, con la misma energía de siempre y el poso de la experiencia.
Desde «Bonito es» y «Mala mujer» con Los Sencillos hasta sus incursiones en la televisión como jurado de Factor X o profesor de Operación Triunfo, Puig ha tejido una carrera ecléctica, siempre fiel a su personalidad intransferible. En su libro, con prólogo de Kiko Amat, se desnuda sin tapujos: “Yo solo quería bailar hasta morir”. Con estos dos conciertos exclusivos, demuestra que sigue teniendo ganas de hacerlo. Y, si algo ha quedado claro en estos 40 años, es que nadie lo baila como él. Dale al play:



