Rigoberta Bandini nunca ha sido de las que hacen canciones por hacer. Cada uno de sus lanzamientos es un mapa emocional, un manifiesto sin ataduras, un guiño a esa generación que ha descubierto que ser adulto no es más que una impostura bien ensayada. «Soy mayor», su nuevo single, es precisamente eso: una confesión sin filtros sobre la contradicción de crecer sin perderse, de querer orden y, al mismo tiempo, entregarse al caos. Es el cuarto adelanto de «Jesucrista Superstar», su esperado segundo álbum, que verá la luz el próximo 21 de marzo.
Tras «Kaimán», «Pamela Anderson» y «Si Muriera Mañana», este nuevo corte producido junto a Stefano Maccarrone y Esteban Navarro la muestra más introspectiva, sin perder ese inconfundible aroma a synth-pop que la caracteriza. «Soy mayor» nos entrega a una Bandini que sigue sintiendo la vida con la misma intensidad que a los nueve años, que puede enfrentarse a titulares tramposos de la prensa mientras se disfraza de «señora que sale a comprar el pan». Porque crecer no significa perderse, sino reinterpretarse.
Musicalmente, la canción juega con un aire melancólico que se amplifica con la aparición de un coro góspel, respondiendo en tercera persona a las dudas de la artista. Y como broche, una trompeta elegante, inesperada, que viste el tema con una solemnidad delicada. Rigoberta Bandini lleva años construyendo su propio relato dentro del pop español, escapando de moldes y reformulando la canción popular con una honestidad que desarma. «Soy mayor» es un nuevo capítulo en esa búsqueda, una pieza que consolida la madurez de una artista que ha convertido su verdad en el gran altavoz de toda una generación. Dale al play:



