Hay viajes en coche que no terminan donde esperas. Y hay canciones que parecen una autopista directa al abismo. The Weeknd ha estrenado el videoclip de «Drive», nuevo sencillo extraído de su álbum «Hurry Up Tomorrow», y adelanto visual del filme homónimo que llegará a los cines el próximo 16 de mayo. Dirigido por Trey Edward Shults, quien también firma la película, el clip mezcla el vértigo emocional con la estética de un thriller moderno. En él, Abel Tesfaye (alias The Weeknd) comparte protagonismo con Jenna Ortega, en una especie de historia de amor disociativa que empieza en un parque de atracciones y termina en la soledad más espesa, como si todo lo vivido fuera un espejismo grabado en 8 mm.
La canción se abre con una frase que lo dice todo: “Fame is a disease”. Y con ella empieza una espiral visual de luces de neón, cámaras lentas y esa melancolía tan marca de la casa, donde la alegría es siempre sospechosa y la felicidad, una amenaza. Jenna Ortega, convertida en símbolo de deseo y desconcierto, comparte con Abel un paseo nocturno que pronto se convierte en una fuga emocional. La dirección de Shults logra hacer convivir lo efímero del placer con lo permanente de la tristeza, todo ello arropado por un sonido sintético que flota entre el pop onírico y el soul robótico. «Drive» no solo es un videoclip: es una antesala emocional para el huracán psicológico que promete ser la película.
«Hurry Up Tomorrow», que ya debutó en el número uno del Billboard 200 en enero, se prepara para arrasar también en pantalla grande. Con un preestreno el 14 de mayo y el evento especial en Coachella —incluyendo una noria invertida como guiño visual al filme—, The Weeknd vuelve a demostrar que lo suyo va más allá de la música. Porque hay artistas que cantan sobre la oscuridad, y luego está él, que la convierte en hit. Dale al play:



