La felicidad no siempre llega haciendo ruido. A veces vuelve. “Over and Over” entendió antes que muchas canciones que repetir no es quedarse atrás, sino aprender a habitar lo que ya tienes. Otra vez. Y otra. Y otra más. Por eso aparece, insiste y se queda. Como hacen las cosas importantes. Hot Chip no escribieron una canción sobre la repetición, escribieron una canción que es repetición y, aun así, suena feliz. En 2006, cuando el pop electrónico vivía obsesionado con ir más rápido, más alto y más intenso, ellos decidieron quedarse girando en el mismo sitio… y acertaron.
La historia importa. Hot Chip venían de un debut discreto y algo desorientado cuando publicaron The Warning, el disco que los colocó en el mapa y que los convirtió, casi sin querer, en el grupo más cool del mundo. En medio de aquel álbum, «Over and Over» funcionó como una anomalía feliz, con campanillas infantiles, una base machacona, guitarras eléctricas colándose donde nadie las esperaba y la voz de Alexis Taylor sonando más cercana que épica, más hipnótica que heroica. Mucho clímax adictivo. Y en mitad de ese bucle sueltan la frase que lo explica todo, “the joy of repetition really is in you”, vamos, lo que viene a ser que igual no necesitas otra vida, igual necesitas aprender a no despreciar esta.
La magia de “Over and Over” es que entiende que hay gestos que solo empiezan a significar algo cuando se repiten. Besar, tocar, escribir, volver a casa. Por eso ese deletreo absurdo y maravilloso: K-I-S-S-I-N-G, S-E-X-I-N-G, C-A-S-I-O. El amor, el deseo y un teclado comparten la misma lógica, unos dedos insistiendo hasta que algo empieza a sonar bien. De ahí la imagen perfecta del mono golpeando los platillos. Mecánico, ridículo, feliz. Como todos cuando dejamos de exigir que cada día sea extraordinario.
Dieciocho años después sigue funcionando porque nunca quiso ser moderna. Funciona en una pista, en unos auriculares o en ese momento exacto en el que entiendes que la felicidad es repetir. Resumiendo, va de encontrar placer en lo que vuelve. Que lo tiene. Over and over. Dale al play:



