Guitarricadelafuente pensó que Los Javis querían una canción. Querían más. Querían que actuara. Habían escrito para él a Sebastián, un joven trompetista homosexual que durante la Guerra Civil termina dentro del bando franquista y tiene que esconder buena parte de lo que es para sobrevivir. Álvaro Lafuente no había hecho cine. Se convirtió en Sebastián, rodó La bola negra y solo al final apareció «La nieve». Para escribir la canción primero tuvo que habitar al personaje.
Y vivir a Lorca. Federico García Lorca había escrito sobre el deseo cuando desear podía convertirse en una condena. Dirigió La Barraca, amó a Rafael Rodríguez Rapún y dejó en sus Sonetos del amor oscuro algunas de sus palabras más íntimas sobre querer a alguien y no poder hacerlo libremente. En la película, «El amor duerme en el pecho del poeta» se convierte en su última carta a Rapún. Allí Lorca escribió sobre «turbias palabras». Noventa años después, Guitarricadelafuente las hizo arder.
«La nieve» nació de ahí. Álvaro la compuso junto a Raül Refree y Lucas Durán pensando en todo lo que Sebastián nunca había podido expresar. Piano, violín y una trompeta que es el instrumento de Sebastián, lo que queda de sus sueños y la voz que responde cuando él ya no puede hacerlo. «Guardo el deseo en un camafeo», canta Guitarricadelafuente. Hay algo profundamente lorquiano en guardar el deseo dentro de un objeto pequeño mientras fuera se derrumba un país entero.
La bola negra parte de La piedra oscura, de Alberto Conejero, y de la obra que Lorca dejó sin terminar porque tampoco le dejaron terminar su vida. Fue asesinado en 1936. Los Javis han imaginado parte de lo que quedó sin escribir y Guitarricadelafuente ha hecho una canción con lo que quedó sin decir. Este país tiene demasiadas historias de amor enterradas en los campos. Hay que arañar la tierra para que salgan. La bola negra ha sido elegida por la Academia de Cine para representar a España y optar al Óscar a Mejor Película Internacional, mientras «La nieve» ha sido presentada para competir por una nominación a Mejor Canción Original. La película y la canción han terminado llevando hasta 2026 una historia que empezó mucho antes que ellas. La de Sebastián. La de Rapún. La de todos los que tuvieron que esconder lo que eran. Y Federico. Siempre Federico. Guardando el deseo en un camafeo. Dale al play:






