“Ha llegado el momento de celebrar”, canta Mujeres nada más empezar “Alucinante”, y no suena a consigna vacía ni a brindis automático. Suena a constatación. A ese segundo exacto en el que miras alrededor y compruebas que el mundo no ha aflojado el ritmo. El trío barcelonés firma con este primer adelanto de su próximo disco —previsto para 2026 y sucesor de «Desde flores y entrañas»— una canción que asume el paso del tiempo sin dramatismos, convirtiendo el vértigo en combustible y la continuidad en un acto casi punk. No hay moraleja, hay energía bien dirigida.
Grabada y mezclada por Raúl Pérez en La Mina y masterizada por Jonathan Schencke en Brooklyn, “Alucinante” condensa todo lo que hace reconocible a Mujeres desde hace más de una década. Melodías que entran a la primera, pegada directa y una honestidad que nunca se disfraza de nostalgia. Los sintetizadores dialogan con esa herencia tontipop que siempre les ha acompañado, pero aquí se cruzan con una urgencia casi garajera que remite a sus primeros impulsos. El resultado es luminoso y eléctrico, una canción que celebra seguir en movimiento cuando ya han pasado seis discos, cientos de conciertos y miles de kilómetros.
Pero bajo esa superficie inmediata hay una reflexión clara sobre la velocidad de la vida y la imposibilidad de volver atrás. “Siempre caigo hacia delante, nunca nada se detiene”, cantan Pol Rodellar, Arnau Sanz y Yago Alcover, resumiendo una filosofía que atraviesa toda su trayectoria. “Alucinante” no intenta frenar el tiempo, solo convive con él. Es un himno de resistencia cotidiana, de amistad y de supervivencia emocional. El mundo gira cada vez más rápido, sí. Ellos siguen de pie. Y nosotros. Y eso, a estas alturas, tiene mucho mérito. Dale al play:



