A veces, la inercia de un disco nuevo se rompe con un impulso urgente, con ese latido irrefrenable de sacar canciones al mundo sin esperar al envoltorio. Eso le ha pasado a Spoon, que tras “Memory Dust” (2023) y el celebrado “Lucifer on the Sofa” (2022, Matador/Popstock!), regresan con dos nuevos temas en formato de single de doble cara A: la contundente “Chateau Blues” y la adictiva “Guess I’m Fallin In Love”, ambas producidas por Justin Meldal-Johnsen (sí, el de Beck, Nine Inch Nails o St. Vincent) y la propia banda. Una cara más cruda, otra más melódica. Dos lados de un Spoon que no necesita girar el vinilo para seguir sonando afilado.
Britt Daniel lo explica con esa mezcla de urgencia y gozo de quien tiene canciones entre las manos que no pueden esperar: “Estas dos canciones necesitaban salir ya. No son solo el principio del nuevo disco. Son un grito de vuelta al directo, una carta abierta al público”. Grabadas entre Austin y Providence, los temas funcionan como brújula de lo que viene, pero también como postal viva de la banda en pleno proceso creativo. Guitarras que raspan, versos que acarician. Spoon sigue siendo Spoon, y eso, en este mundo de algoritmos y fórmulas prefabricadas, es una noticia que se celebra.
La celebración continúa en los escenarios: la gira estadounidense arranca ya y se fusiona con otra leyenda, Pixies, banda hermana, banda faro. Spoiler: muchas fechas con sold out. Mientras esperamos el nuevo álbum completo, esta entrega doble nos recuerda por qué Spoon es una de las bandas más consistentes del indie-rock norteamericano. Y sí, nos volverán a enamorar. Otra vez. Como siempre. Dale al play:



