
Aranda de Duero, 2022. Gara Durán y Gabriel Barriuso llevan todo el día intentando componer una canción. No termina de funcionar. Están cansados y empiezan a delirar cuando aparece una melodía distinta. Escriben «Una casa en el Teide», sienten que tiene algo especial pero la guardan en un cajón. Pasan cuatro años. La madre de Gara insiste en que deberían recuperarla. Ellos no lo tienen tan claro. Terminan haciéndole caso. Y menos mal. Algunas canciones necesitan tiempo. O una madre que se empeñe en que el mundo las escuche.
El 19 de junio de 2026, Gara Durán y Barry B publican «Una casa en el Teide», tercer adelanto del debut discográfico de ella. Ya habían cantado juntos en «Puntería» y «El lago de mi pena», una canción nacida del dolor por la muerte de un amigo cercano. Ojalá me hubieran dicho que la vida se te escapa en un instante. Esta vez hablan de amor. Que por mucho que haga frío y sea tarde en ti puedo refugiarme. Sobre delicados arreglos de guitarra y piano, sus voces imaginan una casa en medio del cielo, entre nubes de terciopelo, para poder descansar y recordar cuál es mi hogar. Gara tiene raíces familiares en Canarias. El Teide no es solo un paisaje. También es una forma de recordar de dónde viene.
La canción tiene algo de cuento infantil y de promesa adulta. Dos personas imaginan un lugar donde descansar, mirar los problemas desde lejos y sentir que no tienen miedo. No hay mucho que explicar. Viven juntos, componen juntos. Barry canta sobre la fugacidad de la vida y Gara reconoce lo extraño que resulta dejar de estar mal. La producción de Gara, RYO y Gabriel Barriuso acompaña esa intimidad. No hace falta una casa sobre un volcán para entender lo que están contando.
¿Y quién no querría una casa en medio del cielo aunque no tenga vistas al Teide? Un lugar donde dejar las llaves, miedos y preocupaciones. Donde no sea tan difícil olvidar todo el barro que han pisado mis tacones al andar. Donde ahora que te tengo cerca no duela na’ más. Porque al final no importa dónde esté nuestra casa, sino que nadie se olvide de guardar bien la llama que prendiste en mí. Que nos dure toda la vida. Dale al play:





