El tiempo, a veces, es un péndulo que oscila entre la ausencia y la necesidad de volver. Han pasado casi cinco años desde que Fountains Of Wayne perdiera a su alma creativa, Adam Schlesinger, víctima de complicaciones derivadas de la COVID-19 en 2020. Desde entonces, el silencio ha sido la única respuesta de la banda de culto que, entre 1996 y 2011, dejó algunas de las mejores canciones pop del panorama estadounidense. Ahora, el grupo ha decidido regresar a los escenarios, con dos fechas confirmadas en el Summerfest de Milwaukee (4 de julio) y el Oceans Calling Festival en Maryland (26 de septiembre).
Fountains Of Wayne nunca alcanzaron la fama masiva de otros contemporáneos, pero su legado es un tesoro para los amantes del power pop. Su capacidad para hilar melodías adictivas con letras llenas de ingenio y melancolía sigue siendo reverenciada por los fans, que llevan más de una década sin escuchar nuevas composiciones de la banda. La incógnita es si este regreso a los escenarios será solo un homenaje o si hay planes para llevar su música de vuelta al estudio.
Schlesinger no solo fue el bajista y cofundador de Fountains Of Wayne, sino un compositor prolífico y multipremiado, con un Emmy, un Grammy y una carrera paralela en bandas como Ivy o en la banda sonora de películas como «The Wonders». Su talento sigue siendo una ausencia irreparable, pero este regreso de Fountains Of Wayne es un recordatorio de que la música es capaz de desafiar el paso del tiempo y de mantener vivos a quienes la crearon. Dale al play:






