“Aperture” es la vuelta de Harry Styles después del Grammy, los estadios y la era Harry’s House. Lo fácil habría sido repetir fórmula, otro estribillo pegajoso para reels. Pero no. Harry ha optado por una canción de más de cinco minutos, atmosférica, con pulso electrónico invernal, más Jamie xx que One Direction, más madrugada que festival a las seis de la tarde. Desde el principio se mueve en ese terreno donde no sabes si estás entrando en una canción o en un estado de ánimo.
“Aperture” suena a electrónica elegante fotografiada por Annie Leibovitz, a viaje psicodélico con los Guardianes de la Galaxia, a ese momento en que Bastian entiende que forma parte de La Historia Interminable. El título encaja con lo que canta. “I don’t know these spaces”. “Time won’t wait on me”. “I wanna know what safe is”. No habla desde la cima, habla desde el camino. Incluso cuando insiste en “We belong together, it finally appears it’s only love” suena a alguien repitiéndose una verdad para creérsela del todo. Menos estrella segura de sí misma, más persona tratando de buscar su sitio. Otra vez.
El tema abre el camino hacia Kiss All The Time. Disco, Occasionally., su cuarto disco previsto para el 6 de marzo, producido de nuevo con Kid Harpoon. No ha buscado un productor de moda, ha preferido profundizar donde ya había confianza. Se nota en cómo la canción se mueve por capas, con electrónica que envuelve. Hay algo de house, algo de góspel flotando y mucho espacio entre sonidos. “Aperture” también conecta con la gira-residencia Together, Together, 50 conciertos por medio planeta, 30 noches en el Madison Square Garden y seis Wembley. “We belong together” no es eslogan, es declaración de intenciones. Amor, sí. Pero como proceso, no como postal. Dale al play:






