
Meed Festival vuelve el sábado 19 de septiembre a L’Escorxador de Elche y lo hace manteniendo una idea que a estas alturas ya puede considerarse una forma propia de entender un festival. Música electrónica, arte, gastronomía y actividades para niños compartirán espacio desde las 18.00 hasta las 03.00, con entrada gratuita hasta completar aforo y un cartel de veinte artistas que no parece confeccionado pensando en el tamaño de la tipografía. Lucía Scholtus, argentina afincada en Alemania, llevará una selección capaz de pasar del house y el disco al garage o el techno; desde Bogotá llegará YoungLolo, que cruza speed house, deep trance y garage; y Denite volverá a jugar en casa con una trayectoria que conecta Elche con Berlín y sellos como Diynamic, Get Physical o Third Ear Recordings. A ellos se suman Michiwoky, Nat, Sr de Funk, Rafa Masip, Nachoage, EGFNK, Spowy, Pablo del Rincón, Elena Martínez, José Zerezo, Kelm2, Rafa Galán, Carla del Ramo, Velae, Carlota Lizewski, Celia Company e Israel Nicolás. Veinte nombres, distintas generaciones y bastantes maneras de llegar a una pista de baile. Meed Festival juega otra liga dentro del calendario de festivales precisamente porque nunca ha necesitado parecerse demasiado a los demás.
La música es el centro, pero reducir Meed a nueve horas de sesiones sería quedarse con la parte más evidente. El festival nació alrededor del encuentro entre disciplinas y ha mantenido esa filosofía durante más de una década. En 2025 celebró su décima edición con más de 4.000 asistentes y una programación en la que la electrónica convivió con el trabajo del artista y diseñador Antonyo Marest, además de moda, gastronomía y propuestas infantiles. Esa mezcla vuelve a definir 2026 y explica buena parte de su personalidad. L’Escorxador ayuda. Un centro de cultura contemporánea permite que la experiencia no termine delante de una cabina y que uno pueda llegar por un DJ, detenerse ante una pieza artística, comer algo, encontrarse con alguien y regresar a bailar dos horas después. Parece una obviedad, pero organizar un festival para que esas cosas sucedan sin que ninguna parezca un añadido requiere bastante más trabajo del que luego aparece en Instagram. Ahí Meed lleva años demostrando una organización especialmente cuidada, con programación, espacio y público formando parte de la misma idea.
Por eso Meed no propone pasar el sábado corriendo entre escenarios para tachar nombres de una aplicación. Propone estar. Bailar, mirar, comer, hablar, descubrir algo que no estaba previsto y seguir bailando. Arte y espectáculo. El 19 de septiembre, L’Escorxador vuelve a ser durante nueve horas ese lugar extraño y bastante necesario donde Elche recuerda que la cultura contemporánea también puede ocurrir con una mesa de mezclas, vinilos y beats sonando a las dos de la mañana. Toda la información está disponible en la web oficial de Meed Festival. Dale al play:





