Era cuestión de tiempo. Tras semanas de teasers crípticos, frases a medio camino entre la poesía y el apocalipsis, y un directo de infarto en Helsinki, Muse ha soltado el nudo: «Unravelling» ya está entre nosotros. El nuevo single del trío británico no solo adelanta lo que podría ser su próximo álbum, sino que encarna todo lo que uno espera —y exige— de una banda que ha hecho de la distorsión emocional una marca registrada. La canción arranca contenida, entre susurros sintéticos y pulsos de batería digitales, y avanza como una criatura prehistórica en ámbar hacia un estallido eléctrico con firma Bellamy: riffs de ocho cuerdas que cortan como bisturís y un estribillo que implora amor sin Dios ni trono.
«Unravelling» es, en esencia, una elegía disfrazada de himno: “Feeling the glow / Die inside of our bones” recita Matt con la solemnidad de quien ha mirado el abismo y ha decidido gritarle. Producida por Dan Lancaster —nuevo hombre clave en el engranaje sónico de Muse y responsable de esa mezcla quirúrgica entre lo metálico y lo celestial—, la canción camina entre «Drones» y «The Resistance», con trazas del dramatismo de «Absolution» y la estética de «Simulation Theory». El resultado: un tema de transición que sirve de carta de presentación para su gira veraniega por Europa, donde el Mad Cool de Madrid el 10 de julio será uno de sus tronos temporales.
Y aquí está la clave: Muse no ha vuelto porque se fueran, sino porque necesitábamos que regresaran así. Con rabia melódica, con épica desbordada y con una canción que se desmorona justo para enseñarnos de qué están hechos sus escombros. Si esto es el principio de algo más, que se venga pronto. Si no, «Unravelling» ya lo dice todo. Dale al play:



