Con una mirada más introspectiva y una producción que acaricia los sentidos, Quique González vuelve a emocionarnos con “Terciopelo azul”, el primer adelanto de su nuevo disco “1973”, que verá la luz el próximo 3 de octubre. Esta nueva canción no solo confirma que el madrileño sigue siendo uno de los mejores narradores del rock español, sino que también marca un paso adelante en su sonoridad. Abre con sintetizadores —inusuales en su repertorio— que le imprimen un carácter ochentero, casi ‘springsteeniano’, para terminar cabalgando sobre guitarras que remiten a los Wilco más eléctricos. Un medio tiempo elegante, crepuscular, que se abre como un amanecer frente al mar.
Grabada en Estudio Uno de Madrid con toda la banda tocando en directo, “Terciopelo azul” cuenta con una alineación de lujo: Edu Olmedo, Jacob Reguilón, Raúl Bernal, César Pop, Toni Brunet, Javier Pedreira y el propio Quique, acompañado por una producción nítida y emocional a cargo de Brunet. El videoclip, lejos de artificios, muestra a los músicos grabando la canción en vivo, capturando la esencia pura de una toma buena, de esas que no se fuerzan: se sienten. Una imagen basta para entender el mensaje: un caballo encabritado, hermoso y libre, clavando su mirada en el horizonte. Como ese espíritu que no se deja domar. Como esa canción que te toca cuando menos lo esperas.
“1973” será un disco de hermandades, de memoria compartida, de promesas que no caducan. Con más de 140 canciones en su haber y una carrera que roza los 25 años, Quique González sigue cultivando su propio territorio musical: ese donde la canción se convierte en consuelo, en refugio, en bandera. Y “Terciopelo azul” es su estandarte. Una declaración de intenciones y una caricia en mitad de la tormenta. Dale al play:






