Sidonie se lanza a una nueva aventura lingüística y emocional con “Catalan Graffiti”, el que será su primer álbum íntegro en catalán y que verá la luz el próximo 14 de noviembre bajo el sello Sonido Muchacho. Como adelanto, han presentado “Cançons que maten”, una nueva pieza de pop introspectivo donde las guitarras cristalinas conviven con versos que sangran por dentro. Marc Ros, Jesús Senra y Axel Pi, con más de veinte años de carrera, entran en una etapa que huele a madurez sin renunciar a la juventud, a melancolía sin renunciar al ritmo. Y lo hacen con la mirada puesta en dos fechas clave: el 6 de febrero en el Teatro Eslava de Madrid y el 27 de febrero en la Sala Apolo de Barcelona. Dos templos, dos ciudades, dos declaraciones de intenciones.
El videoclip de “Cançons que maten”, dirigido por Cristina Tomás, tiene lugar en Ultra-Local Records, una tienda de discos del barrio de Poble Nou en la que el grupo escoge vinilos que marcaron su adolescencia, su sonido y, probablemente, sus cicatrices. Porque esta canción no es solo un homenaje a la tristeza que baila, sino también un ejercicio de memoria emocional. “L’agulla cau al disc i començo a sagnar” (“La aguja cae en el disco y empiezo a sangrar”) no es solo una imagen poderosa, es una autopsia emocional con melodía de pop. Como diría Miqui Otero, las canciones tristes son tormentas de verano: empapan, estremecen y te dejan limpio.
“Catalan Graffiti” no solo es un paso valiente hacia un nuevo idioma, sino también un manifiesto emocional. Sidonie, después de dos décadas reinventándose, vuelve a escribir desde el estómago y a producir desde el corazón. Y lo mejor: lo hacen con la cabeza bien alta, el vinilo girando y el alma bailando. Dale al play:






