El regreso de Pulp no es solo una anécdota nostálgica, es una noticia musical con mayúsculas. Después de 24 años sin nuevo material discográfico, los británicos han vuelto a poner los pies en el estudio con “More”, un álbum que ya ha alcanzado el número 1 en ventas en Reino Unido. Desde “This Is Hardcore” (1998) no vivían semejante cima, y no es solo por el efecto revival: Jarvis Cocker sigue teniendo cosas que contar. Mucho. Y ahora, tras el estallido inicial, llega “Tina”, uno de los temas más inquietantes y fascinantes del nuevo disco.
Nacida casi al final del proceso de creación, “Tina” es, según Cocker, “una canción sobre obsesión y fantasía”. Y no lo dice como quien lo anota en su diario, sino como quien avisa: “Deberías sentir que necesitas una ducha después de escucharla”. Con esas credenciales, el videoclip tenía que estar a la altura, y lo está. La artista austriaca Julia Schimautz (DTAN Studio) ha creado un universo visual que mezcla lo digital con la textura imperfecta del grabado artesanal. El resultado es un artefacto borroso, denso, emocionalmente incómodo y estéticamente delicioso. La animación lírica de Gaussian Studio pone la guinda a esta pieza audiovisual que desborda rareza y seducción.
El “verano Pulp” no se detiene. Tras su paso por Glastonbury, su gira por el Reino Unido y Europa, su arrollador concierto en Bilbao BBK Live y una legión de fans entregados en redes, “Tina” suma más leña a un fuego que parecía apagado pero solo estaba esperando la chispa adecuada. No sabemos si se viene gira mundial, pero lo que está claro es que Pulp vuelve a sonar como una necesidad cultural. Y eso, en 2025, sigue siendo un milagro que huele a siglo pasado y a gloria presente. Dale al play:






