Hay historias de amor que ni siquiera llegan a empezar del todo, pero te pueden marcar igual. Ahí vive “Oniria e Insomnia”, la fábula romántica (con un poquito de mala leche) que Love of Lesbian escondieron en La noche eterna. Los días no vividos, como quien deja una mina debajo de una melodía bonita para que explote años después. Como el final de La La Land.
Oniria es el sueño, la fantasía, una fotografía de Ouka Leele, Los Romeos cantando “Mi Vida Rosa”, un “vamos a andar por los cables” (sin seguro de vida). Insomnia es la vigilia, el desvelo, la parte que se queda enganchada a Rosalía cantando “Me quedo contigo” de Los Chunguitos en los Goya, o escuchando en bucle a LBQ porque voy a salir a buscarte… Y claro, se encuentran y conectan como conectan dos personas que, objetiva y químicamente, son la ONU firmando la paz. “Quizás en otra vida fueron un mismo ser”. Traducción: era perfecto y, contra todo pronóstico, inviable. Simetría, dos, dos, dos…
La canción de Love of Lesbian avanza como avanzan los sueños buenos (y a veces la vida), sin lógica. Se quitan los pijamas, se reconocen, bailan en la cornisa del piso veintitrés como si el vértigo fuera un deporte olímpico. Amor en modo funambulista. Y tú pensando “qué bonito”, sin darte cuenta de que Balmes ya está preparando el hachazo. Porque no lo quisiste ver. Esa noche ella fue muy cruel. Oniria empezó despidiéndose.
Y aún así el estribillo promete esperanza en formato “reencuentro inesperado en noche azul”. Autoengaño deluxe. “Sí, ya lo verás” dicho por alguien que necesita creerlo para no romperse en directo. Pero el giro es cruel y, después de unir su dualidad, ella no sueña más y él no quiere despertar. Inservibles los dos mundos. Fantasía sin magia. Realidad sin ganas.
Porque esto nunca fue un romance cualquiera. Va de personas que se quedan viviendo en el subconsciente, como notificaciones que no puedes borrar. No están, pero tampoco se van. Y mientras suena la canción, entiendes que Oniria e Insomnia no son dos personajes. Ni dos tatuajes prometidos. Son esa historia que no tuvo segunda temporada… y aun así fue tu serie favorita. Y sí, ya lo verás. Dale al play:






