Zahara está escribiendo una ruptura y, antes de terminarla, ya tiene en su cabeza la voz del hombre que debe marcharse. Es 2018 y graba Astronauta en Gales con Matthew Twaites. Piano, sintetizadores y tristeza. La canción empieza cuando todavía parecen una pareja. Tú y yo estábamos hechos de pequeños pedazos del otro. Después llegan las dudas. Y como alguien puede conocer cada centímetro del otro y, aun así, terminar viviendo con un extraño. Iba a ser imposible salir ileso.
Esa voz que le aparece en la cabeza es la de Santi Balmes. Llevan años admirándose, han cantado juntos «Domingo Astromántico» o «Lucha de gigantes» y, fuera del escenario, mantienen un falso duelo de divas que ellos comparan con Joan Crawford y Bette Davis. Mientras compone, Zahara oye a Santi cada vez que llega el «no consigo recordarlo, aún no». Le dice «Ven». Él dice Affleck. Y ella graba en Gales y él, en Barcelona. Dos ciudades para interpretar a dos personas que se alejan, que quieren pero no pueden, que ya no se cogen la mano.
Zahara explicó que «Guerra y Paz» habla de una relación en la que no hay buenos ni malos. Básicamente porque los dos pierden. Ella siendo todo lo que prometió no llegar a convertirse. Él, en lo que nunca dijo ser. Sencillamente, ya no recuerdan cómo era su olor, si era ácido o metal. Ni cómo éramos tú y yo. No consigo recordarlo. Aún no.
Y es una peli. Dramática. Porque en el videoclip de Vermut Films, Zahara flota sola dentro de una nave y contempla su vida anterior en una pantalla. Come palomitas. Mira su vida pasar. Aparece Santi. Recoge sus cosas y se marcha. Sin gritos. Sin puerta golpeando. Sin un culpable al que odiar después. Solo quedan unas llaves, saliva que sabe a guerra, unos pulmones que ya no respiran por ti y un desconsolado qué voy a hacer con todos los abrazos que hice a medida para ti. ¿Cuándo volverás a ser quien conocí? Dale al play:






