Low Cost Festival ha ido evolucionando y dando saltos de calidad en cada una de sus ediciones, una prueba de madurez y de superación. Si en la primera edición apostaron por un cartel breve pero llamativo, en la segunda apostaron por una ciudad altamente turística que carecía de un festival Indie en condiciones, aunque ya tenía su propio festival de la canción hace décadas. En la tercera edición el acierto vino dado por la ubicación escogida, que se ha consolidado este año, aportando un nuevo grado a la cultura del festival y ha sido la apuesta por la sostenibilidad y la eficiencia energética.
Es de destacar que este año no se veía un solo vaso por el suelo de los conciertos, la idea de que cada uno llevase su propio vaso reutilizable ha hecho posible que se consuma mucho menos plástico, agua y energía, además del impacto visual que sobreviene al ver las zonas donde 18.000 lowers han bailado prácticamente limpias. Todo un acierto.
Pero vayamos a lo que cuenta para que un festival sea eso: un festival. Musicalmente ya lo hemos comentado varias veces, el cartel de este año de Low Cost Festival era uno de esos carteles apetecibles dentro del panorama de festivales que salpican toda la geografía española en los meses de verano. Comenzó la tarde con unos animadísimos Varry Brava, que pese a los pequeños problemas técnicos que tuvieron supieron arrancar los primero bailes entre el pùblico, y es que, claro, con temas como “No gires” todos sabemos que los pies se nos van detrás de las notas. Casi que se les fuera la luz en «Ritual» fue un acierto porque se pudo disfrutar de una comunión entre público y banda como pocas veces se ven. solo voz, palmas y batería para empezar a vivir momentos mágicos en Low Cost Festival.
Mientras en el escenario Budweiser Trèpat, merecidos ganadores del certamen de bandas EMERGE de Low Cost Festival abrieron fuego con su primer EP y una legión de seguidores que no les fallaron y en el escenario Lowers, a los descarados Varry Brava les siguieron unos entregados The Right Ons, presentando temas de su nuevo trabajo y además compaginándolas con algunas de sus composiciones más reconocibles como “On the Radio” o «Purple Neon Lights» y demostrando que el rock de nuestro país está más que bien representado por una banda que saben lo que hacen, lo que quieren y como conseguirlo.
En el escenario Budweiser poco después de que cayera el último rayo de sol, empezó el concierto de Iván Ferreiro, acompañado de toda la banda y de su inseparable piano, hizo que se coreasen algunas de esas letras que ya están en el inconsciente colectivo Indie como son “Promesas que no valen nada” “Farenheit451”o la esperadísima “Años80”casi un himno generacional para todos los que estábamos anoche en la ciudad deportiva Guillermo Amor de Benidorm. Iván es un veterano y sabe como jugar con los tiempos, las voces, los sonidos, su banda y el público y nos llevó en un bello tren que recorrió toda su discografía
Como ya se acercaba la hora bruja y todo el mundo andaba con ganas de fiesta, “Is tropical”, una de las grandes apuestas de la noche de la que ya habíamos hablado en algún programa de Corrientes Circulares, pusieron el toque de ritmo necesario para que se desatase la locura que poco después confirmaría Brett Anderson con Suede al completo en el escenario principal. Un concierto el de Suede con todos y cada uno de sus éxitos “Beautiful Ones”, “Animal Nitrate”, “Trash”… no faltó ninguno! Eso ya lo sabíamos los que hemos ido a alguno de lo últimos conciertos de los de Londres y también porque en entrevista privada previa al concierto ellos mismos nos lo habían confirmado. Estilo, clase, movimientos de pantera, sudor y una entrega que no decae con uno de los referentes del brit pop de los 90. Pasan los años, pero no lo parece. Todo un lujazo de noche la que nos brindaron!
En el escenario lower, tras el recital de Is tropical sólo se podía hacer una cosa: bailar. Y para eso estaban We are Standard recordándonos temas como “The first girl who take a kiss” u “Other lips, other kisses”. We Are Standard es una de esas bandas que se te pegan a la piel y ya no las puedes soltar y hits como «07:45 Bring Me Back Home» hicieron las delicias del personal en un escenario que se iba llenando de buenas sensaciones de baile y de energía positiva que culminarían con el conciertazo de The Whip, una de las sorpresas más agradables de la primera jornada con temazos como «Secret Weapon» que hicieron bailar y saltar a todo aquel que quiso acercarse a este escenario, mucho más divertido y con más ritmo que lo que se vivía a esa misma hora en el escenario principal. Sonido perfecto, muchas risas, ganas de bailar y uno de los grandes triunfadores de la primera jornada!!!!
Mientras tanto, en el escenario Budweiser los chicos de Supersubmarina se entregaban a revalidar sus éxitos de los dos últimos años, con un público absolutamente fiel y que defendía cada una de sus canciones, a veces por encima de la banda, tanto de Electroviral como de Santacruz, su nuevo LP sacado al mercado este mismo año. Un concierto que dejó frio a parte del público, después de haber tenido en el mismo escenario a los chicos de Suede, desgranando temas clásicos y dejando el listón muy alto. No obstante, pese a algunas carencias de sonido, Supersubmarina puso en escena un concierto mejorado respecto a los que habíamos visto en otros festivales y en otros años, lo que está bien, aunque de ellos se espera más.
Cerraron el escenario principal los suecos The Sounds con su enérgico sonido a caballo entre el punk rock y el dance, muchas posturas, gritos, juegos con el micrófono, bases, dejando a la gente con ganas de más conciertos y abocando a todos los lowers que quedaban, que eran muchos, hacia el escenario donde el fin de fiesta se estaba gestando.
El fin de fiesta lo propinó el set de Two Many Djs, convertido accidentalmente en “One Many Dj”, por haberse caído uno de los miembros del afamado dúo de djs del bolo por motivos de salud. Una vez superado el impacto visual de ver sólo a un hombre a los platos, el público se entregó en una sesión que podía haber sido eterna sin que los pies lo achacasen, puesto que las ganas de fiesta y de diversión eran constantes incluso una vez que había despuntado el alba anunciando la que será la segunda jornada de este Low Cost Festival y que mañana os contaremos por este mismo medio.
Como decía un tweet de una follower neófita en esto de los festivales: Esto es el paraíso Indie! Hoy segunda jornada.
Redacción:
David Verdú
Jorge Fernández
Fotografía:
Jose Luis Martín













