
Xabi San Martín acababa de salir de una relación cuando hizo algo difícil. Imaginar cómo estaba viviendo la ruptura la otra persona. Así apareció en «Rosas» una chica que un día se cruza con su ex y descubre unos ojitos azules caminando a su lado. Y vuelve al momento en el que te conocí resumiendo con prisas tiempo de silencio. Te juro que a nadie le he vuelto a decir que tenemos el récord del mundo en querernos
Xabi escribió primero la letra y después fue encajándola en la melodía. No contó exactamente lo que había ocurrido. Construyó una historia desde el otro lado. Y dejó a aquella chica esperando con la carita empapada a que llegaras con rosas, con mil rosas para mí. Porque ya sabes que me encantan esas cosas, que no importa si es muy tonto, soy así. Esperaba rosas. Mil rosas. Ni siquiera García Márquez necesitó tantas flores para complicarnos sentimentalmente la existencia.
“Rosas” apareció en 2003 dentro de Lo que te conté mientras te hacías la dormida. La produjo Nigel Walker y en noviembre llegó al número uno de LOS40. Pero los números explican poco de lo que ocurrió después. Porque aquella chica siguió esperando mientras nosotros crecíamos. Y la canción terminó convertida en uno de esos himnos generacionales que reconoces antes de que llegue el estribillo. En España, en México, en Latinoamérica. Veinte años después seguíamos sabiendo perfectamente que le parecía mentira que se escapara su vida imaginando que vuelves a pasarte por aquí.
Lo curioso es que en 2024 Karol G invitó a Amaia Montero al Bernabéu y “Rosas” volvió a sonar delante de decenas de miles de personas. La canción regresó a lo más escuchado en España y consiguió entonces su mejor dato diario en Spotify. Habían pasado más de veinte años. Xabi siguió adelante. Aquella relación quedó atrás. Todos hemos tenido otras historias, otras canciones y bastantes viernes. Incluso Amaia a vuelto a La Oreja de Van Gogh. Pero suena “Rosas” y ocurre algo extraño. Volvemos todos a aquella tarde. Viernes. Con la carita empapada. Imaginando que vuelves a pasarte por aquí. Y la esperanza dice quieta. Hoy quizás sí. Dale al play:





