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La Oreja de Van Gogh estrenan “Todos estamos bailando la misma canción” (y creen en Dios a su manera)

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La Oreja de Van Gogh
La Oreja de Van Gogh
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Dieciocho años después, La Oreja de Van Gogh y Amaia Montero han vuelto a grabar juntos y lo han hecho sin fuegos artificiales, que ya bastante ruido había alrededor. “Todos estamos bailando la misma canción”, estrenada en RTVE justo antes de las campanadas, no suena a gran golpe de efecto, sino a gesto calculado. Una canción templada, casi prudente, pensada para cerrar heridas, calmar aguas y recordar que esto va de emoción compartida, no de echar gasolina al fuego. Producida por Paco Salazar y firmada por Amaia junto a Xabi San Martín, el tema funciona como una postal de reencuentro más que como un single diseñado para romper nada.

La verdadera sorpresa llega por la letra. Por primera vez en su carrera, La Oreja se pone espiritual y suelta un “yo creo en Dios a mi manera” que suena menos a revelación mística que a frase de taza de desayuno. Hay polvo de estrellas, Edén, fe, ciencia ficción y grandes preguntas existenciales, todo servido con delicadeza pop y sin levantar la voz. Musicalmente, la banda opta por la contención absoluta, dejando que Amaia vuelva a encajar como si nunca se hubiera ido. Eso sí, hay un detalle que no ha pasado desapercibido: el estribillo deja un eco sospechosamente familiar, un déjà vu melódico que remite inevitablemente a Maná y su eterno “Rayando el Sol”. ¿Homenaje? ¿Casualidad? ¿Plagio con luces tenues? Que cada uno elija su propia aventura.

Y ahí está parte del juego. Cuando vuelves tan alto y con tanta expectativa, cualquier nota se examina con lupa. La ausencia silenciosa de Pablo Benegas, las comparaciones inevitables y el debate en redes forman parte del peaje. Pero, con todo, la canción cumple su misión y activa la nostalgia sin quedar atrapada en ella. Y es que al final “Todos estamos bailando la misma canción” no es una revolución (ni lo pretende), es un reencuentro, con fe, con dudas y con algún guiño demasiado reconocible. Y en el pop, a veces, eso es más que suficiente. Dale al play: