Zahara lo ha vuelto a hacer. Justo cuando creíamos haberla abrazado en todos sus paisajes posibles —desde el barro de los festivales hasta el terciopelo del «Lento Ternura»—, llega con un anuncio que suena a regreso emocional: vuelve la gira de salas, pero por partida doble. Porque esta temporada 2025/2026 la artista ubetense recorrerá ciudades queridas y otras tantas en las que las restricciones se quedaron con las ganas de ver cómo se encendía la pista. Y lo hará con dos espectáculos completamente distintos. Uno, de banda y cuerpo eléctrico, con nuevo repertorio y el pulso de esa ternura que late lento. El otro, íntimo y a flor de piel: el Acustiquísimo, en su versión más ambiciosa hasta la fecha.
Esta vez, el Acustiquísimo no será solo Zahara y su guitarra. El escenario contará con nuevos elementos —ella aún no revela cuáles, pero promete sorpresas—, y el setlist rescatará joyas que no han sonado en años, e incluso alguna inédita en directo. Un espacio pensado para que brillen canciones que no encuentran su sitio en ningún otro lugar y para que el silencio también se escuche. Será una gira para reencontrarse con la Zahara más cruda y a la vez con la más mutante, esa que no se cansa de jugar con su propio universo sonoro como si cada gira fuese el borrador de la siguiente.
Las entradas para las primeras fechas ya están a la venta, y la expectación es lógica: pocas artistas consiguen reinventarse con cada tour sin perderse en el camino. Zahara, en cambio, parece encontrarse justo ahí: en el movimiento. En la sala pequeña. En la canción que vuelve a sonar tras años de espera. En el susurro que, esta vez, también se baila. Dale al play:






