No todas las canciones nacen de una epifanía. Algunas brotan de noches difíciles, de almas cansadas, de ciudades que no son la tuya pero te acogen como si lo fueran. Así surgió “Dancing With The Europeans”, el nuevo adelanto de Suede, una canción que empieza en el desarraigo emocional de Brett Anderson y acaba como un himno de comunión inesperada entre escenario y público. Fue en España —otra vez España, siempre España— donde la banda británica encontró la chispa para encender esta oda al optimismo y al reencuentro en un mundo que insiste en fracturarse.
El tema, tercer avance de “Antidepressants”, recoge el testigo del post-punk áspero de “Disintegrate” y “Trance State”, pero introduce una pulsión distinta: la de los brazos abiertos. Hay algo en ese estribillo, algo en esa base que recuerda a The Cult y a las guitarras en trance, que nos dice que este no es un corte más. El videoclip, dirigido por Chris Turner, lo entiende todo: muestra a la banda entregada, al público invadiendo el escenario y a Brett Anderson bailando entre extraños que, por un instante, son exactamente lo contrario.
“Dancing With The Europeans” es Suede diciendo que siguen aquí, y que siguen sintiendo. Es también una declaración de principios para lo que será “Antidepressants”, previsto para el 5 de septiembre: un disco urgente, nervioso, directo al estómago, con catorce canciones que quieren ser refugio y espejo a la vez. El propio Anderson lo dice mejor que nadie: “Habla de romper barreras, de reconectar, de sentirse vivo en mitad del caos”. Y con eso basta. Porque si hay que bailar, que sea con europeos. Y si hay que vivir, que sea con canciones como esta. Dale al play:






